ALEXANDER Y UN DÍA TERRIBLE, HORRIBLE, MALO… ¡MUY MALO!

miércoles, 31 de diciembre de 2014



Me pasa algo muy difícil de explicar con Steve Carell. Amé
su primer GRAN protagónico en el cine. Me refiero a su personaje en “Virgen a los 40” (2005). Pero después, me aburre demasiado toda su otro 95 % de trayectoria. Me aburre su humor simplón en “The Office” (2004-2010), no me conmueve ni un poco su papel en la gran “Little Miss Sunshine” (2006), no me despierta nada su interpretación de Maxwell Smart en “Superagente 86” (2008), ni me sensibilizó en “Crazy, Stupid, Love” (2011).
Y desgraciadamente, me pasó lo mismo con “Alexander and the terrible, horrible, no good, very bad day” (2014). (N. del R.: Espero que me tape la boca en la nueva “Foxcatcher” - 2014).
Es válido aclarar que Carell no es el protagonista de la película. Debería de serlo su hijo Alexander. Pero tampoco lo es. El filme divide muy bien la historia de los 6 integrantes de la familia. Como bien dijimos, Carell interpreta al padre (un cuarentón desocupado hace varios meses, que hace de amo de casa) y Alexander (Ed Oxenbould) es el tercer hijo. El papel de la madre lo lleva la siempre queridísima Jennifer Garner (“Si yo tuviera treinta” - 2004), y el staff se completa con sus otras tres criaturas: Dylan Minnette (de varias apariciones en series como “Two and a half men”, “Prision Break”, “Grey´s Anatomy”, “The Mentalist”, “Supernatural”, “Lost”, “Lie to me”, y otra larga lista de etcéteras), Kerrys Dorsey (desconocida por estas pampas) y el pequeño bebé Trevor, que como muchos saben, al haber una ley que impide a los niños tan pequeños trabajar en el cine durante tantas horas, suelen usar dos bebés similares; en este caso fueron los pequeños Elise y Zoey Vargas (aparentemente hermanos mellizos).
La historia (que por momentos me pareció robarle a “Mentiroso Mentiroso”, de Jim Carrey - 1997), trata básicamente sobre una familia con un presente muy bueno, en donde el padre tiene la posibilidad de entrar a trabajar a una gran empresa de videojuegos, la madre está por ser ascendida a vicepresidenta en una editorial de libros para niños, el hermano mayor está por terminar el secundario, recibir su licencia para conducir y además posee el plus de estar de novio con la chica más popular y bella del colegio; y su hermana tiene el papel protagónico en la obra de teatro de fin de año en la secundaria. Todos son felices, salvo Alexander, que sufre los pormenores de tener 12 años. Un poco de acoso escolar (buylling, pero a un nivel Disney), enamoramiento no correspondido precozmente, etc. Todo parece ir bien, hasta que un día (solo un día), deja de estarlo.
Humor familiero, sencillo, bastante corto para mi gusto (pagar casi $100 en el cine para una película de 81 minutos, no me parece justificado). Realmente me debo haber reído con ganas dos veces en toda la película. El resto, digamos: “Es correcto”. Pero como dije al salir del cine: “Es una peli destinada a pasarla hasta el hartazgo en Telefé, todos los domingos de lluvia, a las 5 de la tarde”. No más que eso. No pretendo decir que es una película mala. Pero el fin de semana que vine, seguramente me olvide que la fui a ver.

Puntuación Khaleesi: 4,5/10


Escrito por Alejandro N.

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